Una formulación liposomal no es una formulación galénica convencional. Los liposomas son muy resistentes mecánicamente, pero también sensibles químicamente. Esto conlleva que, aun siendo los TT-somas muy estables, las características fisicoquímicas así como la cantidad de principio activo encapsulado sean vitales para que la estabilidad y funcionalidad de los liposomas sea correcta. Así puede ocurrir que alguna substancia, sobre todo si es lipofíla, presente un impedimento estérico y se una a la membrana liposomal en pequeña cantidad. Esto hará pensar al investigador-formulador que dispone de poco principio activo encapsulado, sobre todo si la compara con las formulaciones galénicas convencionales. La disposición estérica de la superficie del liposoma es la que limita el tamaño de partícula y la concentración de principio activo incorporable. Ocurre lo mismo en una célula viva. Pero debido al pequeño tamaño de los liposomas , su número y a la enorme superficie que ello conlleva bastan, a menudo, cantidades muy bajas de principio activo liposomado para obtener un efecto terapéutico excelente.