Consejos para la formulación

Las normas generales son:

  • Someter a los liposomas al menor estrés físico-químico posible. o No superar los 60 ºC
  • Utilizar la mínima cantidad posible de disolventes orgánicos.
  • Utilizar la mínima cantidad posible de tensoactivos.
  • Mantener el pH entre 5.5 y 8.5.

La forma galénica ideal en la que se mantiene la máxima actividad liposomal, es la suspensión acuosa de los mismos.
Sin embargo, a la hora de hacer concesiones de la actividad en favor de la presentación, deberá tenerse en cuenta las siguientes indicaciones:

Si se incorpora el liposoma en otra forma galénica (gel, emulsión, etc.) :

  • Geles
    Deben contener la mínima cantidad de gelificante (espesante) ya que estos productos retienen liposomas disminuyendo su penetración.
  • Emulsiones
    Deben contener la menor cantidad posible de fase grasa y que ésta tenga una temperatura de transición lo más alta posible.
    Es aconsejable incorporar los liposomas en la última fase de la elaboración.